El Poder Ejecutivo resolvió mantener desde este martes 1.º de setiembre los precios máximos de venta al público de los principales combustibles, una decisión de incidencia directa para hogares, productores, transportistas. La Nafta Súper permanece en 88,67 pesos por litro, el Gasoil 50S en 58,68 pesos y el supergás en 93,56 pesos por kilogramo.
La resolución evitó trasladar a los consumidores el incremento que mostraban los precios de referencia calculados por URSEA. De haberse aplicado completamente esas referencias, la Nafta Súper habría alcanzado 89,54 pesos por litro, el Gasoil 50S 73,18 pesos y el GLP 98,96 pesos por kilogramo. La diferencia resulta particularmente significativa para el gasoil, insumo de peso en la producción agropecuaria y el transporte regional.
El Gobierno fundamentó la decisión en la estrategia de amortiguación que viene utilizando frente a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo. Para los cuatro departamentos del suroeste y centro-sur, donde buena parte de la actividad económica depende del transporte carretero y las tareas rurales, la definición implica que durante setiembre no habrá una modificación inmediata de esos costos por concepto de combustible.

