La Junta Departamental de Soriano celebró una nueva sesión ordinaria, la decimosexta del año y séptima del actual período legislativo, durante la cual dio trámite a los ocho expedientes que integraban el orden del día. La única discrepancia se produjo durante el tratamiento de una iniciativa presentada por el edil Raúl Bruno, quien propuso que los funcionarios de la Intendencia de Soriano que, con anterioridad al 10 de julio de 2025, se encontraban asimilados a un grado superior al correspondiente a su cargo y habían cumplido las condiciones de dicha asimilación, quedaran definitivamente presupuestados en ese grado. La propuesta recibió inicialmente 29 votos afirmativos de los 30 ediles presentes, con la oposición del representante del Frente Amplio José Spoturno, quien fundamentó su posición contraria. Posteriormente, a solicitud de rectificación y mediante votación nominal, el planteamiento volvió a resultar aprobado, esta vez por 27 votos en 30, registrándose los votos negativos de los ediles frenteamplistas Spoturno, Romero y Castro.
Los restantes siete expedientes fueron aprobados por unanimidad de los 30 integrantes del cuerpo presentes en sala, de acuerdo con los informes elaborados por las respectivas comisiones asesoras. Durante el espacio destinado a las mociones previas intervinieron 13 ediles, quienes expusieron diferentes inquietudes vinculadas a la realidad departamental y planteamientos surgidos de la comunidad. Entre los asuntos abordados sobresalieron cuestiones relacionadas con la seguridad pública y particularmente con la actividad de los cuidacoches, tema sobre el cual se presentaron iniciativas que serán derivadas a la Comisión de Legislación y Peticiones para su correspondiente análisis. Otros planteamientos vinculados a esta problemática serán remitidos a los organismos competentes, con el propósito de que puedan ser considerados dentro de sus respectivas atribuciones. También se formularon propuestas relacionadas con necesidades comunitarias de distintas localidades del departamento.
En el transcurso de las mociones previas, y a propuesta del edil Raúl Bruno, el plenario realizó un minuto de silencio en memoria de Delio Vicente Muela, fallecido el pasado 26 de setiembre, quien se desempeñó durante 40 años como funcionario municipal. Muela era padre del funcionario Eduardo Muela y padre del corazón del secretario general de la Junta Departamental, Damián De Oliveira. El homenaje fue acompañado por los integrantes del cuerpo deliberativo antes de continuar con el desarrollo de la sesión. En esta instancia hicieron uso de la palabra, por su orden, los ediles Santiago Fiorelli, Raúl Bruno, Raphael Núñez, Diego Guevara, Atanasio Echániz, Daniel Barrozo, Gerardo Gándara, Claudia Bertalot, Raúl Morossini, Pablo Ponce, Damián Alonso, Mayka Acuña y Alejandra Nuez. Con la aprobación de los expedientes previstos y la derivación de las nuevas iniciativas a las áreas correspondientes, el legislativo departamental completó una nueva sesión de trabajo.