El movimiento Un Solo Uruguay dirigió una carta abierta al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, en la que expresó su desacuerdo con recientes declaraciones del jerarca sobre el papel de los empresarios y la necesidad de trabajar más para impulsar el crecimiento económico del país. La organización manifestó su preocupación por lo que considera una interpretación equivocada de las dificultades que enfrenta el sector productivo y sostuvo que el problema no radica exclusivamente en aumentar el esfuerzo de quienes producen. “Los productores uruguayos no necesitamos que nos digan que debemos trabajar más. Hace décadas que lo hacemos: invertimos, asumimos riesgos y competimos en los mercados internacionales”, señala el documento.
En su planteo, el movimiento advierte sobre las dificultades que enfrentan especialmente las actividades agroexportadoras, cuyos productos se comercializan a precios determinados por los mercados internacionales, mientras deben afrontar costos internos que, según sostiene, superan ampliamente los de sus competidores. La carta menciona particularmente los combustibles, fertilizantes, fletes, maquinaria, tarifas, costos laborales y financieros, además de las exigencias administrativas y regulatorias. “El productor agropecuario no fija el precio de la carne, de la leche, de los granos ni de la lana”, expresa la organización, que considera imprescindible analizar cuánto cuesta producir en Uruguay y cuáles son los factores que condicionan su competitividad.
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido al tamaño y al costo de funcionamiento del Estado. Un Solo Uruguay entiende que cualquier estrategia de crecimiento económico debe contemplar una revisión de la burocracia, las regulaciones y el gasto público, además de generar condiciones que favorezcan la inversión y la creación de empleo. En ese sentido, sostiene que el sector agroexportador constituye el principal generador de divisas del país y considera que otras actividades, como la pesca, podrían ampliar su contribución económica si contaran con mejores condiciones. “El Uruguay productivo no pide trabajar menos: pide que lo dejen trabajar”, afirma la carta, al tiempo que reclama una mayor responsabilidad estatal en la reducción de los costos que inciden sobre la producción nacional.
Finalmente, la organización plantea que comparte la necesidad de impulsar el crecimiento económico y superar las dificultades estructurales del país, aunque discrepa con que la responsabilidad de alcanzar ese objetivo recaiga principalmente sobre los empresarios y productores. Según expresa, detrás de cada emprendimiento existen inversiones, riesgos y familias que dependen de la continuidad de las actividades económicas. “Esto no es una confrontación, sino un llamado a la racionalidad”, señala el documento, que concluye reclamando un Estado más eficiente, con menores costos de funcionamiento y menos trabas administrativas. El movimiento reafirma así su posición de que la mejora de la competitividad requiere cambios estructurales y condiciones que permitan incrementar la producción, la inversión y el empleo.