Una Feria Gastronómica de degustación se desarrolló este miércoles 21 de octubre en las instalaciones de Jesús María, con la participación de familias vinculadas al CAIF, Club de Niños y Centro Juvenil, en una jornada de puertas abiertas destinada a promover hábitos alimenticios saludables. La actividad fue organizada conjuntamente por los tres proyectos y el Instituto Nacional de Alimentación (INDA), en el marco de las acciones que impulsan para garantizar el derecho a una alimentación adecuada. La nutricionista de INDA, Silvina Carrato, explicó que la propuesta permitió mostrar a las familias cómo se trabaja cotidianamente en la preparación de los alimentos, la organización de los espacios de alimentación y los procesos educativos vinculados a la cocina. Durante la jornada se ofrecieron degustaciones de diferentes preparaciones con bajo contenido de azúcar y sal, incorporando granos enteros, legumbres, frutas y verduras, además de aguas saborizadas, galletitas y muffins, acompañadas de recetarios para reproducir las elaboraciones en los hogares.
Carrato destacó que la alimentación saludable constituye un componente fundamental del desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes, tanto por sus beneficios inmediatos como por su contribución a prevenir enfermedades en la vida adulta. En ese sentido, señaló la importancia de generar hábitos desde la primera infancia, mediante rutinas seguras y ambientes que favorezcan el disfrute de los alimentos, evitando presiones, premios o castigos. Explicó que INDA establece los lineamientos nutricionales, mientras que los menús se elaboran en coordinación con los equipos educativos, contemplando las necesidades, edades y procesos de aprendizaje de los participantes. Las propuestas se modifican a lo largo del año, incorporando nuevas texturas, sabores y formas de presentación para facilitar la aceptación de alimentos que muchas veces no forman parte de la alimentación habitual de los hogares. La profesional subrayó que este trabajo también apunta a reducir factores de riesgo asociados a enfermedades como la hipertensión, promoviendo una alimentación variada, sostenible y disfrutable.
Por su parte, la trabajadora social del CAIF, Micaela González, valoró la importante participación de las familias, favorecida por la realización de la actividad en horarios coincidentes con el ingreso y la salida de los niños y adolescentes de los diferentes proyectos. Señaló que la iniciativa forma parte de un trabajo educativo permanente, acompañado también por el programa Alimentando Derechos, y que permitió a los asistentes degustar preparaciones, intercambiar experiencias y llevarse recetas e información para aplicar en sus hogares. González destacó especialmente el papel de los niños y adolescentes como transmisores de estos conocimientos dentro de sus familias, considerando que los tres proyectos acompañan a una población que comprende desde bebés hasta jóvenes de 18 años. En el caso del CAIF, donde se brindan desayuno, almuerzo y merienda, los hábitos alimenticios se incorporan desde las primeras etapas de desarrollo, formando parte de una propuesta de educación no formal que busca fortalecer las pautas de crianza, el bienestar y el crecimiento saludable.