El reconocido científico uruguayo Gonzalo Moratorio falleció este jueves 5 de noviembre, a los 44 años, luego de enfrentar durante más de un año un agresivo cáncer cerebral. Su muerte representa una importante pérdida para la comunidad científica nacional, donde se había consolidado como una de las principales figuras de la investigación en virología. Investigador del Institut Pasteur de Montevideo y docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, Moratorio alcanzó notoriedad internacional por sus aportes durante la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19, además de desarrollar investigaciones vinculadas a la evolución de los virus y nuevas estrategias para combatir enfermedades.
Nacido en Montevideo en 1982, se formó en Ciencias Biológicas en la Universidad de la República y posteriormente profundizó sus estudios en biología molecular y virología. Su trabajo adquirió especial relevancia en 2020, cuando, junto a la científica Pilar Moreno y otros investigadores, contribuyó al desarrollo de pruebas nacionales de diagnóstico mediante la técnica PCR para detectar el coronavirus. Esta iniciativa permitió ampliar la capacidad de análisis en Uruguay, reducir la dependencia de insumos importados y fortalecer una red de laboratorios para el seguimiento de la pandemia. Por esa contribución, la prestigiosa revista científica Nature lo incluyó entre las diez personalidades más destacadas de la ciencia mundial en 2020.
En 2025, Moratorio hizo público que padecía un astrocitoma de grado 4, un tumor cerebral de elevada agresividad, que afectó su salud y lo obligó a someterse a diversos procedimientos médicos. La enfermedad comprometió parcialmente su movilidad y determinó un prolongado proceso de atención oncológica. Durante ese período atravesó intervenciones quirúrgicas y tratamientos especializados, manteniendo una comunicación pública sobre su evolución y las dificultades que enfrentaba. En mayo de 2026 reveló que había sido sometido a dos operaciones cerebrales en poco más de un año, mientras continuaba buscando alternativas terapéuticas para controlar el avance de la enfermedad.
El tratamiento incluyó medicación oncológica de alto costo y la búsqueda de terapias experimentales en el exterior. En abril de 2026, el científico recurrió a la Justicia para acceder a un medicamento que consideraba fundamental para su tratamiento, obteniendo un fallo favorable que posteriormente fue ratificado por un Tribunal de Apelaciones. También participó en un protocolo experimental de inmunoterapia con células CAR-T, mientras una campaña solidaria impulsada por familiares, colegas y ciudadanos permitió recaudar fondos para financiar nuevas alternativas médicas, principalmente en Estados Unidos. A pesar de las dificultades, Moratorio continuó compartiendo mensajes de esperanza y agradecimiento por el respaldo recibido.
Más allá de su participación durante la pandemia, Moratorio dedicó buena parte de su trayectoria al estudio de los mecanismos de evolución y adaptación de los virus, así como al desarrollo de nuevas aplicaciones terapéuticas, entre ellas la utilización de virus oncolíticos para atacar células cancerosas. También se destacó por su actividad docente y su capacidad para acercar el conocimiento científico a la población. En mayo de 2026 recibió una distinción parlamentaria como Héroe Contemporáneo del Bicentenario. Su fallecimiento generó expresiones de reconocimiento desde distintos ámbitos, incluido el presidente de la República, Yamandú Orsi, quien destacó sus aportes al país durante la emergencia sanitaria y manifestó que «Uruguay le estará eternamente agradecido».